BIENVENIDOS A LA CAPITAL DEL CHOCOLATE

Somos una marca de productores de cacao y chocolate, que trabaja desde el corazón del Chocó Andino en la conservación del cacao fino de aroma, por medio de la producción agroecológica y elaborando propuestas únicas al rededor del milenario cacao de Puerto Quito, en Ecuador.

Nuestra Historia

Ubicado a 130 kilómetros de Quito, de la Capital Ecuatoriana, donde nací. Este paradisíaco destino que me acogió luego de muchos intentos en la Capital Porteña buscando un trabajo digno en el área que había estudiado. 

Nos encontramos en el 2016, para entonces ya estaban organizados como asociación de productores de cacao nacional ASO-ANE, de una variedad de alta calidad, conocida como “fino de aroma”, que nació hace muchos años en varias comunidades del Chocó Andino, en el centro del mundo, Cantón Puerto Quito. Ecuador.

Cuando los conocí, habían alcanzado varios logros comunitarios, un centro de acopio y vivero, un centro de lenguajeo, fincas hermosas y preparadas para brindar experiencias únicas con el cacao y chocolate, además de rutas y otras actividades alrededor de los bosques húmedos, llenos de biodiversidad.

Integrado por personas de distintas edades, sexo, gustos y cultura, pero con algo muy sencillo en común, la pasión por el cacao que nos hacía entender que todos tenemos un fin y también un compromiso, con las personas, la tierra viva y el cacao de origen.

A pesar de los grandes logros, aún faltaba mucho por hacer, como conseguir un precio más justo por el cacao, y es que las personas que venían a comprar, en su mayoría se trataban de intermediarios, respondiendo a altas demandas internacionales captadas por pocas empresas. Los precios que hace poco no llegaban a $80,00 dólares el quintal no justificaban ni los insumos necesarios para cuidar las siembras con procesos orgánicos que garantizan la calidad de los alimentos.

Sin saber bien el destino de estos cacaos, y tampoco el mío, nos encontramos con Francisco en la búsqueda por emprender. El venía de una gran trayectoria de trabajo con el cacao y la naturaleza, de espíritu emprendedor y con un gran compromiso por sacar adelante a su comunidad. Yo venía de haberme graduado en publicidad, con muchas ganas de hacer valer tanta información, aunque nada sabía del campo, pero por varias razones, me encontraba buscando un mejor cacao para mi chocolate, que sin entender bien los procesos, ya me había embarcado en semejante emprendimiento.

Aún faltaba resolver dos condiciones críticas para sacar un buen chocolate, se trataba del proceso post cosecha que se le debe aplicar al fruto, y el refinado del chocolate.

La primera pieza clave lo resolvimos con  ASOANE, gracias a su dominio en los procesos orgánicos para tratar el cacao de origen, se consiguió maximizar las cualidades de su aroma y sabor.

La segunda pieza la rebuscamos con todos los recursos posibles, tutoriales y videos que resuman los procesos que transforma el chocolate. Estos procesos requirieron al menos de un año de práctica y recursos para llegar al resultado esperado, una barra de chocolate 63% con panela.

Esta barra fue el inicio de una gran alianza entre el cacao y el chocolate, el campo y la ciudad,  y nuestros primeros intercambios fueron de conocimiento, logrando algo más allá de una relación comercial, una  relación de desarrollo reflejada en el producto.

Definitivamente la idea de producir y vender chocolate más que cacao, propone un trato más justo ya que el precio de una barra de chocolate en el mercado es 10 veces mayor que el cacao, en especial en chocolatería fina en donde cada pieza gastronómica contiene más del 50% de cacao puro. Esto permite dos cosas, conservar los nutrientes del cacao y  tratar al cacao en la localidad con el trabajo del productor.

Logramos un buen producto y buena aceptación, pero pocas ventas, un precio muy elevado y el  alcance no trascendían de la localidad, no contamos con recursos para promocionar el producto. Esta situación requería que salgamos de la zona de confort que tanto nos había costado llegar. Decidí delegar importantes procesos a una fábrica de mediana capacidad y compromiso con la calidad y el cacao, igual que nosotros. 

No puedo obviar aquella parte de la historia que viví en Argentina y que la volví a repetir en Ecuador, y es que le había dedicado mucho tiempo aprendiendo hacer chocolate para finalmente dejar ese oficio. No fue una decisión fácil pero, a diferencia de experiencias pasadas en modalidad zonajobs,  esta fue una decisión solidaria. Las comunidades no necesitamos a todos haciendo chocolate para obtener mejores ingresos.

Es así que tome un rol más general y empecé a ver en cada producto el esfuerzo que había detrás, las personas, y las esperanzas por algo que simplemente empezó involucrándonos a todos. Cada uno es bueno en algo y necesitábamos desarrollar esta cadena. Tener esta consciencia desde el campo nos hizo ser diferentes en el mercado.

Retorne a la ciudad a rebuscar cada rincón de aprendizajes que me servirían para entender en que sector de la industria estamos específicamente y cómo podemos  ser parte. Desde mi punto de vista no veía otra cosa que no fuera marketing, publicidad y creatividad.  No era de los mejores de la clase, pero la experiencia que me permití en mi vida, encontró en mí, las ganas y motivación suficiente para hacerme volver a la cancha, con las mismas herramientas pero con otra actitud, y con un proyecto sólido por lo que valía la pena luchar.

Esto apenas empieza, ya que en la búsqueda por ser encontrado, aparecen grupos organizados, instituciones, públicas, ONG y otros actores solidarios que están ahí, ayudando a los que puedan, a levantarse sobre una primera plataforma invisible que sostiene gran parte las iniciativas del mundo emprendedor. Son las redes de la economía circular,  social y solidaria.

En este primer escalón, se ponen a prueba toda motivación y justificación, aquí ya no eres ese mundo especial que construyeron en equipo, solo éramos una pieza más de una gran superficie de ofertas en relación al número de interesados. La mayoría de emprendimientos caracterizados como artesanal, familiar, colectiva o personal, con varias similitudes y limitada por los propios circuitos.  Aún no habíamos llegado a ningún lugar, pero era importante saber enfrentar y conquistar en cada escalón para poder ver el siguiente.

Nuestros productos empezaron a destacar por la innovación, sabor y presentación, cada crítica nos abría un mundo, y detrás de cada expositor una oportunidad de ser parte de otro circuito. Habían muchos caminos, solo teníamos que asumir que aún no habíamos llegado a la meta.

Las pruebas eran más duras a medida que conocías a otros actores de la industria, “La competencia”,  que nace, crece, se fusiona o desaparece.

Es importante mencionar que mientras todos tirábamos de la cuerda hacia la misma dirección, otras oportunidades engrosaban nuestra futura oferta, y es que, gracias a viejos chocolateros de la zona de Mindo, nuestro cacao fue parte de un concurso, en donde, a través de pruebas de laboratorio integramos ahora una base de datos de cacaos únicos en el mundo por su variedad, salud, origen, sabores y otras variables que habilitaron un vivero para reproducir estas maravillosas plantas llamadas Heirloom.

Esta condición me ponía en desventaja, en pensar que lo que aporto no es suficiente en relación a lo que ellos estaban logrando. El impulso era mutuo, y en la búsqueda por dar un paso más, encontré a tiempo un concurso de chocolates Ecuatorianos, organizada por un prestigioso colegio de catadores y en el que participan las marcas más reconocidas de chocolate negro  a nivel mundial y local. Participamos con dos barras de chocolate, nuestra emblemática 63% Andean Chocó con panela y la poderosa 100% puro cacao.

Sabíamos que aquellas marcas que dominan el mercado participaron con más de diez barras en diferentes categorías, pero no sabíamos que entre más de 250 barras, ganaríamos una medalla de plata en la categoría oscuro con nuestra barra asociativa 63%, aquella perteneciente a cada persona de esta gran red de compromiso.

Un poco antes de la aparición de virus Covid -19, y a raíz de los últimos logros,  las mujeres empoderadas de nuestra asociación buscaron abrirse paso en la localidad para promocionar actividades turísticas y los productos ganadores y únicos. Su insistencia terminó organizando a varias asociaciones de cacao para sostener la primera tienda comunitaria del Chocó Andino. Lamentablemente ahora está cerrada por falta de afluencia turística y recursos.

Acabamos de hacer nuestro sitio web y aún falta mucho por hacer, no tenemos la variedad de productos, ni la capacidad financiera industrial para competir en precios ni ubicaciones, pero tenemos algo único y diferenciado, un chocolate que sabes de dónde viene y quien los trabaja. Combinaciones exóticas y saludables, y sobre todo, la oportunidad latente de poder vivir el interior de este salvaje bosque dentro de la Biosfera del Choco Andino, en Puerto Quito Ecuador.

Autores.

Francisco Monserrate  –  Yamile Roldan –  Rommel Jumbo  –  Isabel Armijos  –  Patricio y Carmen Cusme – Diego Sáquesela – Ángel Suco – Manuel y Miriam Centeno – Javier Mejía – Rosa Salazar Olga Salazar – Dennis Marchan – Daniel Noboa – Mario Tapia – Gabriela Pillalaza – Christian Benavidez  – Daniel Noboa.

https://www.instagram.com/noesgolosina/
Nuestra Marca

Marca Ecuatoriana de Chocolates, derivados y experiencias al rededor del cacao nacional de origen. Agregamos valor de forma integral desde el grano hasta la caja, promoviendo el desarrollo comunitario y la conservación de los bosques húmedos del Chocó Andino. Trabajamos bajo un sistema modular que busca la sostenibilidad financiera, cultural y administrativa de cada proceso con su respectivo equipo de trabajo.

Somos productores y creativos que le apuestan a la fabricación de alimentos de alta calidad más que solo materia prima. Reconocidos en el 2019 con la medalla de plata en Chocolate Awards Ecuador con nuestra barra 63% Andean Chocó. Orgullosos de custodiar la producción de especies únicas Heirloom Cacao en Puerto Quito junto a la Asociación Agroecológica Nueva Esperanza ASOANE, con quienes construimos un futuro más consciente.

“El chocolate @noesgolosina, más que un dulce; es un super alimento.”

Conoce nuestras propuestas alimenticias y detalles para regalar en cualquier momento. En nuestra sección “TIENDA”.

DONDE ESTAMOS ?

Somos un grupo de comunidades unidas para conservar el cacao fino de aroma y sus especies vecinas.

Estamos en la Tienda del Chocó Andino en el pueblo de Puerto Quito, también a 5 km esta La Casa de La Capital del Chocolate en el Recinto 24 de Mayo. De regreso por la izquierda esta El Achiote, en donde encontrarás la Finca del Cacao de Sueños. Subiendo un poco por la vía a Puerto Rico esta el acceso al Centro de Acopio y viveros de La Asociación Nueva Esperanza.

Nos encuentras también en Quito, en el barrio Solanda, con el taller y el gran equipo humano a cargo de los acabados de cada producto. llamanos al 0987994265 – 022680958 – www.lacapitaldelchocolate@gmail.com